Este escrito trata de ser un testimonio de agradecimiento. Gracias a las 66 ballenas de mexico por morir por mi, por mi grupo, por mis amigos, por mi familia.
Todas y cada una de esas ballenas sigue flotando en el aire generosa y apasionada. Unas veces en forma de fotos, transporte, hospitalidad, paciencia; otras en forma de abrazo, sonrisa, risa o mirada.
Abrumadora sensacion de amor que me ha dejado ciego.
martes 16 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada