Este escrito trata de ser un testimonio de agradecimiento. Gracias a las 66 ballenas de mexico por morir por mi, por mi grupo, por mis amigos, por mi familia.
Todas y cada una de esas ballenas sigue flotando en el aire generosa y apasionada. Unas veces en forma de fotos, transporte, hospitalidad, paciencia; otras en forma de abrazo, sonrisa, risa o mirada.
Abrumadora sensacion de amor que me ha dejado ciego.
Graná.
-
Llevo el no que me diste
en la palma de la mano,
como un limón de cera,
como un limón, limón,
casi blanco.
Hace 1 mes.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada